12/10/14

Unión Financiera Baloncesto Oviedo 82-86 Ribeira Sacra Breogán


Unión Financiera Baloncesto Oviedo: Álvaro Muñoz (21), Víctor Pérez (10), Ferrán Bassas (14), Andreas Schreiber (4), Juan García (6) –quinteto inicial–, Kyle Tresnak (11), Diego Sánchez, Joan Creus (5), Agustín Prieto (2), Lander Lasa y Beau Levesque (7).

Ribeira Sacra Breogán: Álex Llorca (15), Daniel López (6), Osvaldas Matulionis (11), Kevin van Wijk (12), Kenny Michael (16) –quinteto inicial–, Adrián Chapela, Christopher Gino (6), Justas Tamulis, Mamadou Samb (8), Alejandro López (6) y Brandom Lee Walton (6).

Parciales: 20-18, 23-18, 20-19, 19-31.

Árbitros: Juan Gabriel Carpallo y Juan Francisco González, del Comité Castellano-Leonés. Eliminaron por cinco faltas personales a Kyle Tresnak, Andreas Schreiber (Oviedo) y a Osvaldas Matulionis (Breogán).

Incidencias: Unas mil personas en el Polideportivo Municipal de Pumarín Luis Riera Posada, con presencia de un animado grupo de seguidores lucenses. Antes del encuentro se homenajeó a los hermanos Macía, que tras una larga trayectoria en el Oviedo Club Baloncesto abandonaron este verano la entidad ovetense.

Crónica: Tras remontar más de veinte puntos en el Prat de Llobregat, el Unión Financiera Baloncesto Oviedo llegaba a su pabellón para medirse al Ribeira Sacra Breogán de Lugo en su primer partido oficial como local en esta nueva temporada.
Desde el minuto uno el encuentro ya mostró lo que iba a ser, una dura lucha entre dos equipos muy competitivos. La primera canasta llegó de la mano de Álvaro Muñoz, que volvió a confirmar lo importante que es para el OCB tenerlo en sus filas con 21 puntos anotados y 18 créditos de valoración. Después, un parcial de 0-7 ponía al Breogán cuatro puntos arriba y hacía que Guillermo Arenas cambiase la defensa (pasó de una individual a una zona 2-3). Tras este tanteo llegaban dos triples marca de la casa anotados por Víctor Pérez y Ferrán Bassas y cuatro puntos en tiros libres que hacían que el primer cuarto finalizase con una ligera ventaja para los carbayones. El siguiente período arrancó con un Oviedo muy peleón tanto en defensa como en ataque que provocaba que los pupilos de Lisardo Gómez cometiesen numerosas pérdidas de balón en ataque y tuviesen dificultades al defender, sobre todo el juego exterior asturiano. Un parcial de 8-0 levantaba de sus asientos al público de Pumarín, que no dejaba de disfrutar con el gran partido que estaban realizando sus jugadores. En el minuto 5, el Breogán perdía sólo de cuatro lo que obligaba al técnico local a solicitar un tiempo muerto que usó para motivar a sus chicos, que volvieron a coger distancia sobre su rival.


Víctor Pérez, ante la oposición de Christopher Gino Mortellaro. FOTO: Oviedo Club Baloncesto.

Tras el descanso el Unión Financiera sustituyó su zona por una presión a toda cancha que hacía que el Ribeira Sacra se bloquease en ataque y con ello agotase posesiones o perdiese balones, al igual que en el anterior cuarto. En el minuto 2 se produjo una de las mejores jugadas del partido: Ferrán Bassas robó un balón en su pista defensiva, hizo un coast to coast con un reverso incluido que terminó en una bandeja de Andreas Schreiber tras una espectacular asistencia de Juan (García). Unos minutos después Álvaro Muñoz recibía una falta y anotaba el triple, aunque el escolta albulense falló el lanzamiento desde el 4,60 y con ello el OCB alcanzaba su máxima ventaja en todo el choque (+13). Los últimos diez minutos del partido comenzaron con un tanteo de 3-5 que presagiaba que el Fortín de Pumarín volvería a necesitar del Sí se puede desde las gradas, y más cuando Andreas Schreiber y Kyle Tresnak caerían eliminados por cinco faltas, por lo que el Oviedo perdía a dos pilares en la pintura azul. En el minuto 6 el equipo gallego se ponía a tres puntos lo que obligaba a Arenas a interrumpir el choque de nuevo. Pero no sirvió para mucho ya que los lucenses se aprovecharon de los fallos del equipo de la capital del Principado y llegaron mejor a los últimos dos minutos. Otra pérdida de balón ovetense a falta de 1 minuto y 25 segundos para que finalizase el encuentro provocó que el Breogán tomase las riendas del partido. Un campo atrás azul fue aprovechado a la perfección por los celestes que aumentaron su diferencia, pero aún quedaba tiempo para la esperanza, como ocurrió la pasada temporada con las visitas del River Andorra, Cocinas.com o Quesos Cerrato de Palencia. A falta de seis segundos para que sonase la bocina de final de partido y con un tanteo de 79-82, Álvaro Muñoz sufrió una personal en su intento de empatar el partido con un tiro de tres puntos. Falta personal y tres tiros libres. La magia se tocaba con la yema de los dedos, que se rompió cuando el MVP de los locales fallaba los tres lanzamientos desde el 4,60 y con ello se terminó un encuentro que aunque pudo tener un final amargo dejó buenas sensaciones y da esperanzas para esta nueva temporada. 

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